Inspección periódica de gas

Es un procedimiento que verifica que la instalación de gas no presenta daños y funciona correctamente. Esta inspección es obligatoria y se realiza cada 5 años (o cada 4 años en el País Vasco). El titular de la instalación es responsable de solicitarla

Durante la inspección, se evalúan varios aspectos, incluyendo:

  1. Ausencia de fugas de gas: Se verifica que no haya fugas en la instalación.
  2. Estado de las tuberías: Se comprueban las tuberías de gas natural (zonas visibles y accesibles).
  3. Ventilación y ubicación de los contadores: Se evalúan las condiciones de ventilación y la ubicación de los contadores.
  4. Ventilación de los locales con aparatos de gas: Se verifica la ventilación adecuada en los espacios con aparatos de gas.
  5. Conexión de los aparatos a la instalación de gas: Se inspecciona la correcta conexión de los aparatos.
  6. Evacuación de gases de calentadores y calderas: Se revisan los conductos de evacuación.
  7. Combustión de calentadores, calderas y vitrocerámicas de gas: Se verifica el funcionamiento seguro de estos aparatos.

Recuerda que estas actividades requieren acceso a tu vivienda, por lo que es importante facilitar la entrada el día de la visita. Mantener la instalación en buen estado es fundamental para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento del gas natural. Si no permites que se realice la inspección, se notificará al organismo competente de tu Comunidad Autónoma y podría interrumpirse el suministro de gas. Si necesitas concertar una cita para la inspección, puedes ponerte en contacto con el servicio de Atención al Cliente de tu distribuidora correspondiente llamando al teléfono  900 100 252 (Nedgia) o al 912 667 788 (Madrileña red de gas)

Recuerda seguir estas recomendaciones para mantener tu instalación en buen estado:

  • Mantén la zona del calentador o caldera limpia y accesible.
  • No manipules la instalación ni los aparatos de gas sin asistencia profesional.
  • Asegúrate de que no haya obstrucciones en las ventilaciones.
  • Evita colgar objetos de las tuberías del gas o sus llaves.
  • No almacenes productos combustibles cerca de los aparatos que funcionan con gas.

La inspección periódica es esencial para tu seguridad y la de quienes comparten el edificio contigo. ¡No olvides programarla! 

Una vez realizada la inspección y si se detectan anomalías en la instalación de gas, es fundamental que solicites la asistencia de un técnico autorizado para que realice las reparaciones necesarias